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La mochila que debes entregar

 

 

mochila
 

 

La mochila  de la imagen es muy cómoda. Permite cargar todo tipo de cosas. Y se encuentra a la venta en muchos comercios.

En estos tiempos, están de moda. Las cargan estudiantes, profesores, viajeros. Algunas personas  llevan incluso sus computadoras. Realmente son muy útiles. Pero tienen una particularidad: los que las usan caminan un poco encorvados cuando las cargan demasiado.

 Hay otras mochilas, que también hacen nuestro  caminar difícil  y  que no están a la venta en los comercios y que sin embargo están siendo cargadas por  muchas personas; son invisibles y solo las notamos por sus efectos: provocan  infelicidad en la gente, contaminan el entorno, dificultan las relaciones interpersonales. Estoy segura que nadie desea cargar estas mochilas, pero, no es fácil deshacerse de ellas. A veces,  lo logramos pero luego sin darnos cuenta las volvemos a tomar.

 Sin embargo, aunque parezca insólito, hay  alguien que   se ofreció a cargarlas y también a cambiarlas. Lamentablemente, no todo el mundo lo conoce. O los que lo conocen, no creen que el cambio que anhelan  en su vida, esté justamente en acudir a él y entregarles estas mochilas.

El dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga” (Mateo 11:28-30)

 Sí, Jesús invita a todos los que están cargados con estas mochilas que los están haciendo infelices, que se las entreguen a Él.

 El dijo: ““El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. (Juan 10:10).

 Es la voluntad de Dios que vivamos bien, en todos los aspectos de nuestra vida, y que  las circunstancias que nos toquen vivir no nos derroten.

El nos dice constantemente:

 “Amado, yo deseo que tú seas prosperados en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma(3 Juan: 2)

"Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia". Juan 10:10

 Si no es así en tu caso, deberías revisar tu vida, quizás   el ladrón (diablo) está operando en algún área. Sería bueno que analizaras cuales son las mochilas que estás cargando y que no es la voluntad de Dios que tú las cargues: ¿frustración, decepción, amargura, rencor, celos, envidia,  falta de perdón, ira, adicciones (droga, alcoholismo, juego), prejuicios, o  tal vez  otros pecados?

¡Analicemos nuestra vida!  ¿Cuántos somos los que corremos  de aquí para allá,  en busca de  dinero o a veces en busca de la felicidad? ¿Cuántos los que han aceptado sus adicciones u otro tipo de fracasos como hechos irrevocables?  ¿Cuántos, los que han aceptado  el veredicto del sistema del mundo? : “difícil”, “imposible”, “sin solución”,” hagámoslo porque todos lo hacen”, “es la moda”, “no eres apto”.

¿Te has detenido un instante, nada más que un instante, para hacerte las siguientes preguntas: “es la voluntad de Dios que yo viva así”? “¿He buscado a Dios para resolver  esta situación?”

¿Cuál es la mochila que estás cargando?

 1.- ¿La mochila  de la  frustración y desilusión?

Tal vez  planeaste tu vida de una forma, tuviste muchos sueños, pero nada se concretó. Y hoy  la frustración y desilusión te roban las fuerzas y el gozo  de vivir cada día.

¡Haz aceptado tu situación como normal e irrevocable! La depresión ha tomado el control de tu voluntad. O tal    vez, simplemente, la  amargura que sientes está contaminando todo tu entorno.

Muchas veces, nos olvidamos que vivimos en un mundo controlado por el   pecado, la maldad y por Satanás. Y ponemos nuestra esperanza en personas o  circunstancias.¡Grave error, considerando lo limitado, cambiante  y circunstancial que es el hombre!    

Indudablemente, para salir ileso y victorioso, en este mundo,   tenemos que acudir a aquel que conoce la naturaleza humana y el mundo espiritual: a Jesús,  quien  nos advirtió:

  • En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al   mundo” (Juan 16:33).

 

  •  “Porque no   tenemos lucha contra sangre y  sangre, sino contra principados, contra  potestades,   contra los      gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra             huestes  espirituales de maldad en las regiones celestes”. (Efesios 6.12).

 

¿Qué expresa este versículo? Que si bien, nuestra vida se  desarrolla en el  ámbito   natural,  hay un ámbito espiritual que tiene influencia en el  ámbito natural.

Nuestros enemigos no  son los hombres (“carne y   sangre”),   sino la  influencia   espiritual (“principados, potestades, gobernadores de las tinieblas, huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”)  que  altera nuestro  comportamiento o reacciones      y    también el  ambiente.

¿Cuál es la influencia que estás aceptando como verdad en tu vida? ¿De donde procede: del   reino de Dios o del Reino de Satanás? 

El diablo, te dice: “derrotado”, “fracasado”, “incapaz”, “imposible”. El diablo  te discrimina,   ya sea por el sexo, raza, o por la edad que tengas, o por      tu  condición social o cultural  y hasta por tu aspecto físico.

En cambio Dios te dice:

“Todo lo puedes en Cristo, que te fortalece”      (Filipenses    4:13),

 ¿Por qué? , Porque  para Dios no hay imposibles. La Biblia expresa:

“lo necio del mundo  escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del    mundo escogió   Dios, para     avergonzar  lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado   escogió Dios,        y lo que no es, para deshacer lo  que es,  a fin de que nadie se jacte en su  presencia” (1 Corintios      1:27-29)

El apóstol Pablo, encarcelado por predicar el evangelio, supongo que  en  una cárcel   para nada acogedora, cantaba alabanzas a Dios. Realmente  las    circunstancias que  él estaba viviendo, no lograron  robarle  el gozo.

 Sin embargo,  hay gente que tiene todo para ser feliz, y viven mal,  incluso   algunos  terminan suicidándose; las  opresiones espirituales  le  roban los deseos vivir y  toda esperanza, y optan por poner fin a su sufrimiento  de una manera inadecuada.

¿Por qué no acudir al que venció al diablo en la Cruz del Calvario quitándole la autoridad que le entregó Adán al desobedecer a   Dios?

        2. ¿La mochila de las adicciones (al juego, al alcohol, a la droga)?

 Dijo el Apóstol Pablo:

 “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas  convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna” (1 Corintios 6:12):

“Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo  me es lícito, pero no todo conviene” (1 Corintios 10:23)

Si realmente deseas deshacerte de estas adicciones, hay esperanza para ti. Jesús dice: “Vengan a mí”

 

3. ¿La mochila de los prejuicios?  

Los errores de tus padres, o de personas vinculadas a ti, te marcaron de tal forma que ahora no puedes ser feliz sin la aprobación de tu  entorno.

Evaluaciones negativas respecto de ti, y que las aceptaste, te han  conducido a creer que tu   destino es el fracaso y que tu vida no tiene sentido, sin embargo la Biblia dice que fuiste creado  por Dios con un propósito: Así lo entendió el salmista y escribió:

 “Porque tú (Dios) formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el  vientre de mi madre. ...No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, Y  entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vio    tus       ojos. Y en tu libro     estaban escritas todas aquellas cosas. Que fueron        luego formadas, sin faltar una de ellas   ¡Cuan preciosos me son, oh Dios tus pensamientos! (Salmo 139:13-17)

Según este Salmo, era el plan de Dios tu nacimiento. No fue por voluntad humana, sino  divina. ¡No importa quienes fueron tus padres, o lo que   hicieron! Era el plan de Dios que tú  vinieras a esta tierra. Tus padres fueron  únicamente el vehículo que El usó para traerte. Para   que Cristo viniera en   carne a la tierra la usó a la virgen María.

 

4. ¿La mochila de tantos otros pecados?

Ha pesar de saber que está mal lo que hago, lo sigo haciendo: robo, engaño, mentira, falta de perdón, adulterio, fornicación, envidia, celos, avaricia, hechicería. ¿Por qué lo hago si sé que no    debo hacerlo?

De la misma forma que heredamos de nuestros padres, caracteres físicos        (color de ojos,      estatura, color de la piel, etc.), también heredamos lo  espiritual. La naturaleza pecadora de Adán y Eva fue pasando de   generación a generación y hoy el hombre, sin importar su   conducta, debe   nacer de nuevo espiritualmente.

A pesar de todo el conocimiento de las escrituras que tenía Nicodemo,   Jesús le dijo:

“ él que no  naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”        (Juan 3:3)

…”el que no naciere de agua y      del espíritu, no puede entrar en el           reino de Dios” (Juan 3:5)

 ...”Lo que es nacido de la      carne, carne es; y lo que    es nacido del Espíritu, espíritu es” (Juan 3.6)”

 El Apóstol Pablo comprendió su problema y quien podía ayudarlo, él dijo:  

 “Porque lo que  hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo  que aborrezco, eso hago…Porque según el hombre interior, me deleito en         la ley de Dios; pero veo otra ley en      mis miembros, que se rebela contra la   ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del      pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de      muerte?  Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro…” (Romanos 7:15,22,23,24,25)

El Señor Jesucristo vino a la tierra, justamente con la misión de librarnos de     todo tipo de cautividad, lo que nosotros no podemos lograr con nuestro  esfuerzo, Jesucristo lo hará si   acudimos a él. El mismo lo declaró:

“El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar    buenas nuevas a     los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de    corazón; A pregonar libertad a     los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en        libertad a los oprimidos; a predicar el año         agradable del Señor” (Lucas 4:18-     19).

 He aquí la solución para todo aquel que aún no la haya encontrado .Esta es    la mejor noticia que  puede recibir una alma cautiva por cualquier circunstancia. Jesús tiene el poder para cambiar su situación.

El es la    puerta por la que se puede  entrar a una nueva vida. El lo  dijo: “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará        pastos” (Juan 10:9)  

Esta  es la puerta a una nueva dimensión, la dimensión   del reino de Dios, donde todo es posible: salvación, salud, gozo, paz, provisión aquí en la tierra, y en la muerte, la vida eterna.

 

¿Te atreverás a entrar a la dimensión sobrenatural que Dios te ofrece, a   través de  Jesucristo?

¿O permanecerás dudando, y viviendo en la dimensión chata y natural, que    las cosas son      posibles si te esfuerzas y alguien te tiende una mano? La decisión es tuya: sigues cargando tus  mochilas  o las traes a Jesús y entras  a la nueva dimensión. Jesús dijo:” Si puedes creer, al que      cree todo le es         posible”. (Marcos 9:23)

Dice la Biblia: Pero si nuestro evangelio esta aún encubierto, entre los que  se pierden está      encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó en  entendimiento de los incrédulos, para      que no les resplandezca la luz del evangelio de la  gloria de Cristo, el es la imagen de Dios.      (2 Corintios 4:3-4)

 

¿Cómo entras al reino? Con una oración de rendición al señorío de Cristo:

 “Señor Jesús vengo a ti, creyendo que soy pecador y que tu eres el Hijo de Dios, que moriste en la cruz por mis pecados y que resucitaste y que la sangre derramada en la cruz tiene poder para perdonarme todos mis pecados  y limpiarme de toda maldad . Te ruego que me perdones y que inscribas mi nombre en el libro de la vida. Te acepto como mi Señor y Salvador. Toma mi vida y haz tu voluntad en mí. Amén.

 

El mensaje de Dios para ti hoy es: “Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; más sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria“. (Isaías 60:1-2)

¡Corre a los brazos de Jesús e invoca su nombre y tu carga será quitada!


 

 
       
 

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