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La tragedia del niño héroe Dionisio Díaz Parte policial

 

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PARTE POLICIAL ( Copia del Diario Palabra)

 

            Creemos que nunca se dio públicamente a conocer el “Parte Policial” enviado por el Comisario Ramón Da Rosa también es de mucho interés y lo transcribimos textualmente:

 

“14 de Mayo de 1929.

Señor Juez Letrado Departamental.

Para  conocimiento de Ud. transcribo a continuación  el siguiente parte:

 

El Oro mayo 10 de 1929

Señor Jefe de Policía:

            Llevo a su conocimiento de usted que hoy a las 11 horas se presentó a esta Comisaría el menor de 9 años Dionisio Díaz, denunciando que anoche su abuelo de nombre Juan Díaz había dado muerte a sus hijos Eduardo y María; el que se encuentra también herido presentando una herida penetrante en el vientre, otra en la ingle y un corte en el brazo izquierdo.

            Comparecí de inmediato al lugar del hecho, comprobando que se encontraban ya cadáveres, los hermanos María Díaz y Eduardo Fasciolo.

            La primera: oriental, soltera de 29 años, se encontraba tendida en el suelo boca arriba y en la pieza que servía de dormitorio a su padre y matador, presentando dos heridas profundas, una en el pecho a la altura del corazón y otra en la espalda del lado derecho. Y dos cortes en las manos.

            En la misma pieza tendido en el suelo se encontraba un colchón en el que estaba acostada María con su hijo Dionisio, cuando fue atacada a puñaladas por su padre.

            El menor nombrado fue herido al pretender defender a su madre.

            A pocos metros en la otra pieza se encontraba el cadáver de Eduardo Fasciolo, tendido en el suelo boca arriba, el que presentaba seis heridas profundas en la espalda y una en el brazo izquierdo.

            En el patio hay señales de lucha y grandes manchas de sangre.

            El único testigo del hecho es el menor Dionisio, quien declara que su abuelo atacó, a su madre, sin mediar altercado ninguno y encontrándose ésta acostada, pegándoles dos puñaladas.

            A los gritos, acudió Eduardo, pero su padre al sentirlo venir le salió al encuentro, encontrándose ambos en el patio y trabándose en pelea de la que resultó mortalmente herido Eduardo.

 El menor declara que se encerró en la pieza de su tío Eduardo donde pasó la noche hasta hoy a las seis , que salió de su casa manifestando que cuando salió su abuelo, estaba en la pieza donde se encontraba su madre muerta.

            El criminal no ha sido aún encontrado, disponiendo el suscrito su búsqueda.

            Supónese esté con las facultades mentales alteradas y espero encontrarlo muy pronto.

            Esta policía se incautó de dos puñales. Uno se encontraba a diez metros de las casas, del lado de afuera del guarda patios, y otro en la cama donde dormía el nombrado Eduardo.

            Ambos están ensangrentados.

            Compareció al lugar del hecho el Juez de Paz Seccional.

            El menor fue curado por el Dr. Pisano, quien reconoció los cadáveres y disponiendo sean llevados mañana a Vergara para practicárseles la autopsia.

            Acompaño pequeño croquis del lugar del crimen.

            Salúdalo Ramón De Rosa.

 

 

EL FALLECIMIENTO DE DIONISIO

En el frío expediente judicial, está la comunicación del fallecimiento del Pequeño Dionisio. Como decíamos en otro lugar de estas notas, también ante la muerte se inician expedientes. O se terminan, como en este caso. He  aquí la comunicación:

“Foja 8.

12 de mayo de 1929.

Señor Juez Letrado Departamental.

            Comunico a Ud. de que fui avisado por teléfono de la Comisaría de la 2da. Sección, que el menor herido Dionisio Díaz de quien informé precedentemente en ofs. 131 y 132 dirigido a ese Jdo. Ldo. con fecha de anteayer y ayer, falleció en viaje para este Hospital ignorando la hora del deceso.

            Juez de Paz de 2ª. Sección.

 

 

SE CIERRA EL CASO DE JUAN DÍAZ

            El Juez Correa de la 3da. Sección, con asiento en Vergara, no  descansó desde el mediodía del 10 de Mayo hasta el día 6 de Setiembre a la hora 13. No era para menos. En primer lugar, todo el trabajo derivado de los hechos ocurridos en mayo los que se prolongaron hasta el 11 en que murió Dionisio.

            Pero aún le quedaba pendiente el problema del abuelo Juan Díaz.

            La Policía y los vecinos, y hasta el propio Juez, organizaban patrullas para encontrarlo. Todo resulta inútil.

            El viejo Juan Díaz, hombre querido, bueno y trabajador había enloquecido en aquella fría noche del 9 de mayo.

            El último que lo vio fue Dionisio “caminando hacia el arroyo”. Después se pierde todo rastro.

            Nuestros informantes recordaron que cuando fueron a la casa, en la mañana o mediodía del 9, en la orilla de una laguna estaba sentado el perro de la casa. Lo buscaron entonces por ese lugar, sin resultados positivos.

            Recién el 6 de Setiembre, apareció flotando en las aguas de esa laguna que había marcado el perrito.

            El parte policial establece:

“Informe policial”

            La laguna donde fue encontrado el cadáver de Juan Díaz, queda a una 20 cuadras de la casa que fue el domicilio de Juan Díaz, en predios pertenecientes a Natalio Vergara.

            Tuvo conocimiento a la hora 10 del 6 de Setiembre”

            Por su parte, el Juez Correa, informó: “6 de Setiembre de 1929.

Vergara a Treinta y Tres, Recibido hora 13:40.

Comisaría Segunda me comunica         apareció cadáver de Juan Díaz en una Laguna de El Oro. A.Correa.

 

       
         
         
         
         
         
           
           
           
 

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